miércoles, 2 de octubre de 2013

REZANDO COMPLETAS


Entrega del “cuatrolatas” del párroco de una barriada obrera de Verona que le ha regalado al Papa Francisco.
Si acompañamos las palabras con los gestos, será más fácil que nuestra semilla de fruto. De ahí las palabras de Matilde: ”Donde Dios nos plantó, es necesario  florecer”, que acompañan el lema de este curso en todos los centros de las HHMMI.




NUESTRA PALABRA DE HOY:
Del Evangelio según Lucas 14,25-33
Caminaba con él mucha gente y, volviéndose, les dijo: «Si alguno viene junto a mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío. «Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos y ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: `Éste comenzó a edificar y no pudo terminar.' O ¿qué rey, antes de salir contra otro rey, no se sienta a deliberar si con diez mil puede salir al paso del que viene contra él con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.

      DOS COMENTARIOS PARA DAR PUNTADAS CON EL MISMO HILO:
-Un gran gentío acompañaba a Jesús por el camino; Él se volvió y les dijo: "Si uno quiere ser de los míos y no me prefiere a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas y hasta a su propia vida, no puede ser discípulo mío".
       Ya estamos advertidos.
       El amor universal sin condiciones y sin fronteras no es un suave sentimiento muy tranquilo y muy
       fácil. Es una revolución.
      Jesús pide una renuncia total, para que nuestra entrega a Él sea también total.
       Escuchemos esto, por difícil que pueda parecernos:

Jesús, en la lengua aramea que no tiene "comparativo" ha usado un término mucho más violento y que el texto griego tampoco ha suavizado... pero que nos ha parecido demasiado duro, y que hemos traducido por "preferir": de hecho ¡el término sería "odiar"! "Si uno quiere ser de los míos y no odia a su padre, a su madre, a su mujer..." Ya sabemos que Jesús quiere que amemos a los nuestros. El amor filial, el amor conyugal, el amor fraterno son "sagrados". Pero el amor de Dios, que los sostiene y los anima, debe ser mayor todavía.
     -Quien no carga con su cruz y se viene detrás de mí, no puede ser discípulo mío.
      ¡Seguir a Jesús no es cosa fácil! y ¡cuesta caro! exige inversiones costosas... ¡Hay que echar el resto!     
      ¡Hay que comprometerse por entero! "Cargar con su cruz".
      Nosotros, en el siglo XX, no hemos visto este espectáculo en la calle. Pero los oyentes de Jesús y los   
      lectores de Lucas, todos habían visto algún día, al que había de ser crucificado cargado con su cruz
      hasta el lugar de la ejecución.
      En la antigüedad ¡éste era el suplicio de los desertores y de los esclavos! No olvidemos que Jesús se
      prepara para subir a Jerusalén donde El personalmente dará ese espectáculo lamentable por las calles
     de la ciudad hasta el lugar de su tortura.

     "Caminar siguiendo a Jesús".
       De ahora en adelante, que no nos extrañen los obstáculos, ni los sufrimientos, ni las dificultades de la   
       vida cristiana.
       Tampoco hemos de soportarlos a regañadientes, refunfuñando... más bien tenemos que considerarlos
       objeto de una comunión con Jesús, o como una participación a su obra esencial, como un "caminar en
       seguimiento de Jesús".
       Contemplo a Jesús que va caminando... yo le sigo detrás...
      -Quién es el que quiere edificar una torre... construir
      Quién es el rey que parte a guerrear... combatir
      Dos empresas que requieren reflexión y perseverancia.
      -Que no empieza por sentarse... Para calcular el gasto.
      Que no empieza por sentarse... Para ver si podrá afrontar al adversario...
       Seguir a Jesús, eso no se hace sin reflexionar, sin pensarlo de antemano. Como para una empresa que
       hay que prever y para la que es necesario organizarse.

"Sentarse"
       El deber de sentarse para reflexionar, con el bolígrafo en la mano, calculando las ganancias y las
       pérdidas. Es cosa de considerarla dos veces.
       Por el hecho de "seguir a Jesús", ¿qué voy a ganar? ¿qué voy a perder?
       -De igual manera, todo aquel de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo      
       mío.
      ¿Qué "he arriesgado" yo por Jesús? En la alegría del don total.

NOEL QUESSON
PALABRA DE DIOS PARA CADA DIA 2
EVANG. DE PENTECOSTES A ADVIENTO
EDIT. CLARET/BARCELONA 1983.Pág. 264 s.
                            


                                    


Hay en los versículos de este evangelio una fórmula que aparece dos veces: ése "no puede ser discípulo mío" (vv. 27 y 33). Esta doble conclusión, este refrán podemos decir, dirige la interpretación del texto. Se nos invita a una meditación sobre las condiciones requeridas a cualquiera que desee ser discípulo de Jesús.

¿Cuáles son estas condiciones? En una primera lectura vemos ya una característica. Las condiciones exigidas a la candidatura del discípulo recaen sobre la relación de éste con las diversas y numerosas, muy numerosas realidades, que llenan su vida. Se trata del padre, de la madre, de la esposa, de los hijos, de los hermanos, de las hermanas, de la propia vida y, finalmente, de todos los bienes. La panoplia es abundante; nos preguntaríamos si en la vida del hombre existe algo que quede fuera de la relación establecida entre Jesús y el que se hace su discípulo.

Esa relación compromete toda la vida, todo cuanto llena la existencia humana. Es un punto importante que hay que subrayar.

Nada debe escapar al influjo que Jesús ejerce sobre la vida de su discípulo y que éste último va a aceptar libremente.

La adhesión a Jesús lleva, pues, a un comportamiento nuevo de cara a todas las cosas. (...).

Doctrina difícil de entender y que hay que introducir lealmente en la vida. Se entiende que el autor de la primera lectura hable de la dificultad de conocer el designio de Dios, la llamada de Dios dirigida a cada uno. Este conocimiento no puede venir más que de Dios mismo, que comunica su Sabiduría y su Espíritu.

Ojalá los cristianos de hoy estén atentos a esa Sabiduría, a este Espíritu, a fin de vivir en verdad la llamada de Jesús a amarle más que a todo, a seguirle llevando la propia cruz, a renunciar a todos los bienes; en una palabra, a llevar a cabo las opciones decisivas que hacen de cada uno sal para el mundo.

LOUIS MONLOUBOU
LEER Y PREDICAR EL EVANGELIO DE LUCAS
EDIT. SAL TERRAE SANTANDER 1982.Pág. 244


Nos toca a nosotros construir nuestra propia vida, pero con el cemento del amor de Dios parece que las estructuras que levantemos (familia, amistad, trabajo, etc.) serán más resistentes y acogedoras. Pues, ¡pongámonos  manos a la obra!
No partamos de la nada, gentiles. Todo nuestro bagaje es reutilizable, reciclable y ecológico. Mantengamos la oración, la escucha, el silencio, la alegría y  la acción.
Esos han de ser nuestros cimientos para el nuevo curso.
PERO NO OLVIDEMOS LA REALIDAD QUE VIVIMOS. Sin esos planos todo se vendrá abajo.
NO TENGÁIS MIEDO.

¡ADELANTE, ADELANTE!                           AMEN

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