miércoles, 25 de diciembre de 2013

NAVIDAD DE COLEGIO... ¡LA SONRISA DEL NIÑO DIOS HECHA LECCIÓN!



ES NAVIDAD. DIOS SE HA HECHO UNO DE NOSOTROS EN UN HOGAR DE ISRAEL.
HA LLENADO DE LUZ Y DE COLOR LA VIDA D Y DE LA TIERRA ENTERA., CONSOLAR, SERVIR, PERDONAR, COMPARTIR...
ENRIQUECEN Y HASTA SALVAN LA FELICIDAD DE LOS HOMBRES.

CADA VEZ QUE ABRES LA PUERTA DE TU CORAZÓN A DIOS Y A LAS NECESIDADES DE LOS OTROS.
    ¡ES NAVIDAD!

CADA VEZ QUE ADMIRAS Y QUIERES LA BELLEZA Y LA BONDAD,
   ¡QUIERES A DIOS!
CADA VEZ QUE TRATAS A LOS OTROS CON CARIÑO Y TERNURA
   ¡ESTÁS VIVIENDO LA NAVIDAD!
CADA VEZ QUE TU ESPERANZA ESTÁ POR ENCIMA DEL DESÁNIMO Y LA DERROTA
   ¡DEMUESTRAS POSEER LA NAVIDAD!

LA COMUNIDAD EDUCATIVA DEL COLEGIO SAN JOSE 
TE DESEA:  ¡¡FELIZ NAVIDAD!! Y ¡¡PRÓSPERO AÑO NUEVO!!



Dios toma nuestra naturaleza y nos ofrece la suya. Fue la primera
 Navidad. Vivamos con gozo desbordante la nuestra. ¡Felicidades! P.  Alberto Busto
Navidad. Pienso que para celebrar cristianamente la Navidad de este año debiéramos recordar la primera Navidad. Aquella en la que José y María no sabían lo que era la Navidad. Tuvieron que improvisar. El suceso les cogió de improviso.
Nosotros lo sabemos todo de antemano. Nuestra Navidad es una Navidad programada. Casi prefabricada. En un cajón del armario está la caja del pesebre. Basta con recuperarla, montar las distintas piezas, poner en su sitio los personajes, añadir, como mucho, alguna “diablura” tecnológica.
Se pasa por la tiendas con la lista de las compras, el elenco de los regalos. Se elige el vestido o el traje apropiado y se asegura uno de que en la cocina no falte nada. Y la Navidad funciona como estaba previsto.La antífona de entrada de la misa de hoy dice así. “Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado”.Los ángeles, en el anuncio a los pastores ponen en evidencia el motivo de fondo de la alegría que debe caracterizar la Navidad: “En la tierra paz a los hombres que Dios ama”. La esencia de la Navidad está precisamente aquí: concelebramos el descubrimiento de un Dios que para que estuviéramos informados con certeza absoluta de que él nos ama, ha venido a decírnoslo personalmente.Pensémoslo mejor: Navidad es el milagro inaudito de un Dios omnipotente que se revela en la debilidad más descarada. El Inmenso se convierte en pequeñísimo, en un niño envuelto en pañales. El totalmente Otro se hace uno de nosotros. El Dios invisible, aquel a quien nadie ha visto jamás se hace visible. El Inaccesible se muestra como el Dios-con-nosotros.
Y que no se nos ocurra pensar que somos nosotros los que le buscamos, los que nos acercamos a él. Es él el que nos buscó, el que nos busca, nos invita, nos ama.
“Os traigo una gran alegría. Os ha nacido un salvador”. Así debería ser la alegría de nuestra Navidad. No una alegría vieja, ligada a los recuerdos de la infancia, a las tradiciones, sino una alegría nueva, viva, profunda.De nada sirve que el Señor haya nacido hace dos mil años, si hoy no nace realmente nada. La maravilla de este día es que Dios, en medio de nosotros, puede volver a vivir.Para transformar este desierto, sumergido bajo tanta basura, se necesitan manos desnudas que se empeñen en cultivar una flor. Se necesita un corazón más fuerte que todas las durezas. Se necesitan unos ojos que irradien luz. En una palabra, se necesita un nacimiento.
Y nosotros caminamos hacia el recién nacido, pobre, frágil, amenazado. Y le llevamos lo más precioso e intacto que hemos conservado: el deseo de nacer de nuevo. Entonces sí; entonces habrá Navidad.Pienso que la capacidad de maravillarse, de recuperar la simplicidad de la mirada frente a un Dios que, con su venida demuestra que aún no está cansado de los hombres, nos ayudará también a mirar al mundo  y a las personas con ojos nuevos, admirados. Ojos de hijos de Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario