domingo, 1 de diciembre de 2013

ADVIENTO: PRIMERA LLAMADA... ¡PON TU CORAZÓN EN MOVIMIENTO!


01-12-2013  (1ª de ADVIENTO)
¡Qué otros hablen por mí, para orar en comunión, porque la Palabra es para todos y hay muchas maneras de transmitirla!¡PON TU CORAZÓN EN MOVIMIENTO!

  1. EVANGELII GAUDIUM. "La alegría del Evangelio"
La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. En esta Exhortación quiero dirigirme a los fieles cristianos para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años. PAPA FRANCISCO.



LA PALABRA: Mt 24,37-44
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de la casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
 Vamos a preparar el camino del Señor. Y tan Felices. Un saludo muy
 cordial. P. Alberto Busto.      
La novedad de Dios. Comenzamos hoy el tiempo de preparación para celebrar la mayor de las novedades: la de un Dios que se hace hombre. Y es que a Dios le gusta estrenar.
         Ya el evangelista San Juan, aquel discípulo predilecto de Jesús que recostaba la cabeza en el pecho del Señor para oírle latir mejor, nos cuenta: “Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado… Y el que estaba sentado en el trono dijo “Ahora hago el universo nuevo; de lo pasado no habrá recuerdo ni vendrá pensamiento, sino que habrá gozo y alegría perpetua por lo que voy a crear”.
         Y nosotros, que creemos estas cosas y las volvemos a recordar todos los años por este tiempo, celebramos muchas veces la Navidad aburridos. Con las mismas caras, con las mismas costumbres, hasta con el mismo Nacimiento del año anterior. 
         Comenzamos hoy el tiempo de Adviento y el salmo responsorial nos invita a la alegría: “Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor”. Esa alegría se experimenta cuando cambiamos de programa. Cuando vivimos el programa que nos brinda el Apóstol San Pablo en su carta a los Romanos: Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de borracheras, nada de lujuria ni desenfrenos. Vestíos del Señor Jesucristo. 
         El aburrimiento llevó al hombre al pecado y a la muerte. Fue entonces cuando Dios, que ama al hombre sin medida, decidió hacerse hombre. Como siempre: para hacerle feliz. Le vamos a contemplar hecho niño en Belén.
         A Dios le gusta estrenar. Y tú y yo podemos tener los mismos gustos. “El que vive con Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado. Ha llegado lo nuevo”. 
         Vamos a celebrar un año más la Navidad. Pero no basta con celebrarla. Lo que cuenta es cómo salimos de ella. Puede ser fácil acudir a la cita: “A Belén, pastores; a Belén, chiquitos. Que ha nacido el rey de los angelitos”. No basta con encontrar el camino de la Iglesia. Lo esencial es encontrar el camino después de haber ido a ella.
         Puede ser fácil acudir a la cita. Nosotros, concretamente, tenemos escrito un Programa de celebraciones en la Hoja Parroquial. Lo decisivo es ver si después del encuentro, después de las celebraciones festivas, sabemos forjar de de las espadas arados, de las lanzas, podaderas. Si nos hemos convertido en sembradores de paz.
         Lo suelen cantar aquí, en la iglesia, los niños que celebran la eucaristía en la misa de 12:
                            Tus manos son palomas de la paz.
                            Puedes tener la suerte de encontrar
                             en tus manos palomas de la paz.
         Hermosa tarea para este tiempo de Adviento. Ven, Señor; yo te preparo el camino. Mis manos son palomas de la paz.




 "Levántate, brilla, Jerusalén; que llega tu luz y la gloria del Señor amanece sobre ti. Pues mira como la oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los pueblos, mas sobre ti amanece el Señor y su gloria sobre ti aparece.” LECTURA TOMADA DEL LIBRO DE ISAÍAS.




“Te miro y te veo ahí, tan pequeño, inocente.
Jugando, correteando por el parque, riendo como si no existiese nada más que este momento y este lugar. Comenzando a vivir sin tener ni idea de lo que significa vivir. Sin saber lo que la vida te tiene preparado.
Sin saber que quizá te conviertas en un héroe o en el mayor infame que se haya conocido.
Sin saber que reirás hasta llorar y que llorarás hasta sentir que no puedes continuar.
Pero podrás y te levantarás.
Y, así, cada día serás más fuerte.
Puede que algún día llegues a entender la belleza de la vida, o puede que vivas enojado con ella eternamente.
Marcará la diferencia entre ser feliz o un desgraciado. No sabes en quién te convertirás.
En parte dependerá de ti y en parte de lo que hagan contigo. Pero eres libre, ¿sabes? Y aunque las condiciones sean desfavorables podrás luchar para cambiar las cosas y para cambiarte a ti mismo.
También, algún día entenderás que, para vivir, no hay lecciones  ni maestros y que cualquier cosa que te cuenten será escasa.
Pero, por ahora, esto es demasiado grande para ti.
Sigue correteando. Algún día  sabremos cómo se portó la vida contigo y cómo te portaste tú con ella.” Pilar Martín Madrid








¿Qué es el ADVIENTO?
El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo más próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre. Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.

El término "Adviento" viene del latín adventus, que significa venida, llegada. El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado. Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia, 
El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor.
Se puede hablar de dos partes del Adviento:
Primera Parte
Desde el primer domingo al día 16 de diciembre, con marcado carácter escatológico, mirando a la venida del Señor al final de los tiempos;
Segunda Parte
Desde el 17 de diciembre al 24 de diciembre, es la llamada "Semana Santa" de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en las historia, la Navidad.
Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesias ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.
                                  




                                      Hoy se enciende una llama
                                      en la corona de Adviento
                                      que arda nuestra esperanza
                                      en el corazón despierto
                                      y al calor de la Madre
                                      caminemos este tiempo

                                     Un primer lucero se enciende
                                     anunciando al Rey que viene
                                     preparad corazones
                                     allánense los senderos

                                    Hoy se enciende una llama
                                    en la corona de Adviento
                                    que arda nuestra esperanza
                                    en el corazón despierto
                                    y al calor de la Madre
                                    caminemos este tiempo.


¡¡¡LAS FAMILIAS TELLISTAS PONEMOS NUESTRO CORAZÓN EN MOVIMIENTO!!! ¡¡¡NO TENGÁIS MIEDO!!! ¡¡¡ADELANTE, ADELANTE!!!


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